Nosotros probablemente no pensamos que los alimentos que podríamos estar comiendo cada día pueden ser causantes de cáncer. Pero existe una clara conexión entre la dieta y el cáncer. Como el cáncer se convirtió en la plaga de nuestra edad moderna, se ha investigado mucho sobre su prevención. Con tantos informes disponibles sobre la relación de la dieta con el cáncer hoy en día, queremos informarle acerca de los alimentos más cancerígenos (causantes de cáncer). Una parte del plan de prevención es evitar estos alimentos, discutiremos algunos otros consejos sobre la prevención al final del artículo.

¡Así que siga leyendo y manténgase saludable!

Los tomates enlatados

15. Los tomates enlatados

Aunque los tomates orgánicos frescos ayudan al cuerpo a combatir infecciones y a luchar contra el cáncer, los tomates enlatados son alimentos cancerígenos (causantes de cáncer). Principalmente porque el revestimiento de las latas para alimentos contiene Bisfenol A (BPA), la cual se considera una sustancia dañina por la Sociedad Canadiense del Cáncer.

Los tomates son especialmente malos en latas porque son ácidos que promueven la lixiviación del químico BPA del revestimiento en los tomates enlatados. Los tomates también son fuertemente rociados con pesticidas. Ya que la piel de los tomates es delgada y absorbente, ahora está incluido en la lista de la Docena Sucia de alimentos. Así que es mejor consumir los tomates frescos y cultivados orgánicamente.

Sodas

14. Los refrescos

Los refrescos no tienen ningún valor nutritivo, contienen altas cantidades de fosfatos, y enormes cantidades de azúcar blanca y productos químicos. Estos pueden agotar los nutrientes del cuerpo fácilmente y puede causar un aumento de peso y promover la obesidad. Los refrescos suelen contener saborizantes artificiales, colorantes y edulcorantes artificiales, las cuales son sustancias que causan el cáncer. Entre los edulcorantes artificiales, la sacarina es la de mayor preocupación.

Los estudios de investigación los han vinculado con el cáncer en animales de laboratorio como un cáncer iniciador y promotor. Otro edulcorante, el aspartamo es ampliamente utilizado en las bebidas carbonatadas. Los estudios de investigación han encontrado que causan tumores cerebrales en animales de laboratorio.

Además, las bebidas gaseosas típicamente son ácidas, y cuando son envasadas en latas de aluminio, pueden lixiviar una alta cantidad de aluminio. El aluminio ha sido conectado con un debilitado tracto gastrointestinal. Y en la enfermedad de Alzheimer, se produce un aumento de los niveles de aluminio en el tejido cerebral.

Farmed-Fish

13. Los peces de cría

Tenemos una tendencia a pensar que el comer pescado es muy saludable, especialmente los de agua fría como el salmón, debido a su alto contenido en ácidos grasos omega-3. Los ácidos grasos esenciales omega-3 encontrados en peces de agua salada provienen de una dieta de plancton de aguas profundas y peces más pequeños. Las especies de peces criados en granjas no tienen tan alto contenido en ácidos grasos omega-3. Esto es debido a que los peces de criadero son generalmente alimentados con una dieta artificial.

Además están contaminados con antibióticos, plaguicidas, productos químicos y otras sustancias que causan cáncer. Estos peces de cría han demostrado tener altos niveles de bifenilos policlorados (PCB), un grupo de productos químicos industriales. Los pigmentos sintéticos (canthaxanthans) a menudo se les agregan a los peces, para que obtengan su color rosa, algo que en su ambiente silvestre ocurre naturalmente.

El pescado capturado en su medio silvestre es aun definitivamente la mejor opción. Aunque hoy en día incluso los peces capturados en su medio silvestre pueden estar contaminados con sustancias químicas como el mercurio. Para leer más acerca de qué tipo de pescado es seguro y qué pescado es el más contaminado, haga clic aquí.

12. Carnes Procesadas

Las carnes procesadas incluyen tocino, embutidos, salchichas, jamón y carne seca. Estas carnes se han modificado para cambiar su sabor o para extender la vida de anaquel. Los principales métodos de transformación son el ahumado, el curado, la adición de sal y conservantes.

Recientemente, la Agencia Internacional para la Investigación del Cáncer (IARC) de la Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció que el consumo de carne procesada es “carcinógeno para los seres humanos”. Veintidós expertos, procedentes de 10 países examinaron más de 800 estudios para llegar a sus conclusiones. Ellos encontraron que comer 50 gramos de carne procesada cada día aumenta el riesgo de cáncer de colon en un 18%. Ese es el equivalente de alrededor de 4 tiras de tocino o 1 hot dog. Los químicos causantes de cáncer se forman durante el procesamiento de las carnes. Estos incluyen compuestos N-nitrosos y los hidrocarburos aromáticos policíclicos (HAP).

Popcorn

11. Palomitas de maíz para microondas

Mientras que las palomitas son un refrigerio conveniente, usted debe estar consciente acerca de las palomitas de maíz para microondas. La bolsa interior está recubierta con revestimiento antiadherente. Y el químico utilizado en el revestimiento, así como en el revestimiento de teflón, se descompone, produciendo un peligroso compuesto llamado ácido perfluorooctanoico (PFOA). Estudios sugieren que el PFOA es un carcinógeno (agente causante de cáncer), que es tóxico para el hígado, el sistema inmunológico y afecta las hormonas, así como altera los niveles de la hormona tiroidea. Esta sustancia química se ha relacionado con un mayor riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, incluyendo cáncer del hígado, los riñones, la vejiga y la próstata.

En cuanto a las palomitas de maíz, que puede ser un refrigero saludable si es no OMG (organismo modificado genéticamente) y si son palomitas orgánicas (no de microondas). Cuando las palomitas se preparan de manera correcta (no con demasiadas grasas poco saludables, aromas artificiales y altas cantidades de azúcar y sal) son naturalmente bajas en calorías y altas en fibra.

10. Aceites hidrogenados

Durante el proceso de hidrogenación, una lata de gas de hidrógeno se sitúa por debajo de un depósito de aceite, y bajo circunstancias controladas, se le permite al gas hidrógeno que  burbujee en el aceite. De esta manera, el aceite absorbe más hidrógeno, y las grasas insaturadas se transforman en saturadas. Esta transformación produce una grasa semi-sólida (la mayoría de las margarinas y aceites vegetales), y extiende la vida útil. ¡El beneficio empresarial es genial, pero el costo a la salud es significante!

La hidrogenación transforma algunos ácidos grasos insaturados en grasas trans. Incluso la FDA (Administración de Alimentos y Drogas) ha declarado que las grasas trans no son seguras para su consumo. Aumentan los niveles de colesterol en la sangre, así como el riesgo de aterosclerosis (endurecimiento de las arterias). Pueden actuar como irritantes, generar radicales libres, lo cual aumenta el riesgo de enfermedades cardiovasculares y el cáncer.

Los productos con aceites hidrogenados incluyen la margarina, la mayoría de las papas fritas, los aceites vegetales, y muchos de los productos horneados, como las galletas, y las galletas saladas, etc. Las marcas de alimentos naturales que evitan las grasas hidrogenadas son una mejor opción.

9. Las papas fritas

Siendo el refrigerio más popular, las papas fritas son baratas, sabrosas y muy convenientes para saborear. No obstante, suelen contener sabores y colorantes artificiales y numerosos conservantes. Son muy saladas y sus altos niveles de sodio pueden causar problemas de presión sanguínea alta para muchas personas. Además, las papas fritas tienen un alto contenido en grasa y calorías y sin duda pueden ayudar a un excesivo aumento de peso. También están llenas de grasas trans, que son realmente malas para la salud, según los informes, y pueden causar colesterol alto en la mayoría de las personas.

Las papas fritas son preparadas a temperaturas muy altas, lo que crea la acrilamida, un producto químico que causa cáncer. Según la Sociedad Americana del Cáncer y la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria, la acrilamida es un agente carcinógeno. La evidencia de estudios en animales muestra que la acrilamida puede dañar el ADN y causar ciertos tipos de cáncer.

Algunas alternativas saludables a las papas fritas pueden ser manzanas o plátanos deshidratados en rodaja. ¡Pruébelos, también son sabrosos y crujientes!

Alcohol

8. El alcohol

Según la Sociedad Canadiense del Cáncer, puede sorprenderse al descubrir que la ingesta de alcohol aumenta el riesgo de desarrollar muchos tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de mama, colon y recto, esófago, laringe, hígado, boca y faringe. Estos riesgos son mayores cuando el alcohol se combina con el hábito de fumar cigarrillos. El abuso de alcohol también está asociado con la mala alimentación y muchas deficiencias nutricionales. En nuestros cuerpos, el alcohol (etanol) se convierte en un producto químico tóxico que causa cáncer llamada acetaldehído. Puede causar cáncer por dañar el ADN y prevenir que nuestras células reparen este daño. La Agencia Internacional para la investigación sobre el Cáncer ha clasificado el acetaldehído formado como resultado del consumo de alcohol como causa de cáncer, junto con el propio alcohol.

Aunque una bebida ocasional puede ser incluso beneficiosa y conducir a una reducción en el riesgo de enfermedad del corazón, el consumo excesivo de alcohol tiene un efecto perjudicial sobre su salud. Los estudios sugieren que cuanto menos alcohol usted beba, menor es el riesgo de cáncer.

7. Edulcorantes artificiales

Los edulcorantes artificiales se utilizan generalmente para minimizar la obesidad o ayudar a regular el nivel de azúcar en la sangre en la diabetes. Pero los estudios demuestran que los edulcorantes artificiales realmente no ayudan a la pérdida de peso en la mayoría de las personas, pero en realidad promueven el aumento de peso. Otra investigación muestra que el aspartamo, en efecto, empeora la sensibilidad a la insulina en un grado mayor que el azúcar. Y los edulcorantes artificiales hacen que ansíe por aún más dulces también.

Entre todos los edulcorantes sintéticos, el aspartamo (NutraSweet) es el más ampliamente utilizado.

Pero puede ser un irritante neurológicos y puede afectar el estado de ánimo y la energía del usuario. Los estudios han encontrado que la ingesta de aspartamo está asociada con las migrañas y un riesgo incrementado de tumores cerebrales en animales.

Una mejor opción sería utilizar una cantidad moderada de los edulcorantes naturales como la miel de maple, miel, o la melaza.

6. La harina blanca refinada

En la actualidad casi todo el mundo sabe que la harina blanca no es buena para su salud. Puede favorecer a un aumento de peso y es la principal causa de la obesidad cuando se abusa. El refinar granos y harinas crea la pérdida de nutrientes y reduce el contenido de fibra, lo cual puede conducir a una variedad de problemas digestivos como el estreñimiento. Pero ¿sabe usted que el blanqueamiento de harinas es realmente malo para usted?

Los tratamientos químicos a la harina para hacerla blanca resulta en la formación de alloxan en la harina. Alloxan es un contaminante tóxico que causa la diabetes. Es utilizado en laboratorios para causar diabetes en animales sanos para que los investigadores puedan experimentar con tratamientos para la diabetes. Las harinas blancas tiene un alto índice glucémico que eleva rápidamente el nivel de azúcar en la sangre. Las células cancerosas se alimentan principalmente del azúcar en la sangre. Así que evite los carbohidratos refinados, como la harina blanca y la azúcar blanca, ya que pueden estimular el crecimiento del cáncer.

Como opción alternativa, hay muchos deliciosos productos de grano entero ahora disponibles, incluyendo pan, cereales, pastas y galletas.

5. Azúcar blanca refinada

El consumo excesivo de azúcar puede inhibir el sistema inmune, alterar el equilibrio de minerales del cuerpo, causar hiperactividad, ansiedad, fatiga, aumento de peso, depresión y artritis. El azúcar debilita el sistema inmunológico, lo cual puede aumentar el riesgo de cáncer. Las azúcares alimentan levaduras intestinales nocivas, organismos tóxicos, hongos y todo tipo de cáncer celular.

Aunque la glucosa es requerida por nuestro cerebro y toda célula para un funcionamiento normal, los investigadores dicen que el azúcar alimenta los cánceres. Especialmente aquellos productos altamente refinados son malos, como la azúcar blanca y el jarabe de maíz de alta fructosa. La razón para ello es que son metabolizados por las células cancerosas más rápida y fácilmente.

Para endulzar su comida, la opción más sana sería utilizar una cantidad moderada de azúcar natural, como la miel o el jarabe puro de maple o simplemente endulzar con frutas.

4. Encurtidos o alimentos curados en sal

Los alimentos muy salados o encurtidos pueden influir en el estómago y el revestimiento digestivo. Además, estos alimentos pueden ser muy altos en nitratos y nitritos. Los nitratos y nitritos pueden convertirse en nitrosaminas causantes de cáncer en el cuerpo, las cuales dañan el ADN de las células.

Los estudios sugieren que las personas cuya dieta tradicional incluye muchos alimentos salados o en escabeche son más susceptibles a cánceres del estómago y nasofaríngeos.

Como una opción saludable, puede hacer que alimentos fermentados (encurtidos) en casa controlando la cantidad de sal que usted está utilizando.

3. Productos OMG

Los OMG son productos genéticamente modificados, los cuales son creados insertando el ADN de otras especies. Esto lo hacen a fin de mejorar las características deseadas de un producto. Por ejemplo, los tomates son modificados para aumentar la durabilidad y la resistencia a plagas y algunos genes de proteínas se agregan al calabacín para protegerse contra los virus. La investigación vincula los OMG al cáncer, daños al hígado y los riñones y graves trastornos hormonales. Aunque todavía hay debates sobre este tema.

Lamentablemente, no existe ningún requisito para indicar que el producto esté señalado en las etiquetas de los alimentos OGM en Canadá y los Estados Unidos. Entonces, una de las mejores estrategias sería comprar alimentos ecológicos y carnes procedentes de animales alimentados con pasto. También puede buscar etiquetas como no-OMG o productos sin OMG.

2. Frutas y verduras “Sucias”

Las frutas y verduras sucias son las más contaminadas con pesticidas. La Asociación Canadiense del Cáncer dice que las investigaciones sugieren una posible conexión de plaguicidas con cánceres como el linfoma no-Hodgkin, mieloma múltiple, leucemia linfocítica crónica y el cáncer en la próstata, testículo, páncreas, pulmón y cánceres de piel no melanoma. Según los estudios de plaguicidas y cáncer en la infancia, es posible que exista una relación con la leucemia y el linfoma no-Hodgkin.

Usted puede protegerse a si mismo y a su familia conociendo “la lista de la docena sucia” y comprando alimentos orgánicos
menos contaminados tanto como sea posible.

1. Carne criada con hormonas y antibióticos

Diferentes hormonas se utilizan para aumentar el peso de los animales, mientras que los antibióticos se utilizan para compensar las malas condiciones y para prevenir cualquier enfermedad, algunos de ellos promueven el crecimiento también. El uso de hormonas y antibióticos en los animales productores de alimentos ha provocado muchas preocupaciones acerca de sus efectos sobre la salud humana. Hay una serie de estudios que sugieren que las hormonas y antibióticos en la carne no son seguros para su consumo. En 1989, la Unión Europea prohibió la venta de carne tratada con hormonas proveniente de los EE.UU. en los países miembros. Además, la mayoría de las hormonas estrogénicas son cancerígenas (causantes de cáncer) en los seres humanos, especialmente en las mujeres.

La opción más segura sería disfrutar de carne orgánica o alimentada con hierba de pasto.

Reduce la exposición a restos de antibióticos y hormonas artificiales que se les dan a los animales criados convencionalmente. También reduce la exposición a las toxinas de pesticidas que podrían acumularse en las grasas de origen animal.

Consumir alimentos sanos, naturales y orgánicos, idealmente cultivados localmente y comerlos frescos, tiene beneficios de largo alcance en nuestro ambiente, nuestros cuerpos y nuestra salud.

Aunque una buena nutrición es muy importante, no debemos olvidar que algunos otros factores pueden contribuir a la enfermedad. Los factores ambientales, psicológicos, sociales, y emocionales son también muy importantes. Es fundamental que podamos mantenernos física y psicológicamente sanos mediante el ejercicio físico y una actitud positiva. El ejercicio regular definitivamente mejora la actitud y la energía de la vida, así como ayuda con el sistema inmunológico. Un buen manejo del estrés, la relajación y un fuerte sistema inmunológico sano son también elementos esenciales del plan de prevención.

Fuente: www.signsyou.com